PICADURAS DE MEDUSAS: UN CLÁSICO QUE VA EN AUMENTO

Que las medusas no te amarguen el verano...

Con la llegada del verano, además de las vacaciones, el relax y la playa, también llegan las medusas.

¿Qué son?

Las medusas son animales invertebrados perteneces al filo Cnidaria, pelágicos (de cuerpo gelatinoso) y transparentes (dificulta su visibilidad).

Están formadas por tres partes: umbrela, brazos orales y tentáculos, donde se encuentran los cnidocitos (células urticantes que son las que provocan las molestas e indeseables reacciones en nuestro cuerpo). Estas células urticantes permanecen activas después de la muerte de las medusas, por lo que aún sin vida pueden amargarnos la nuestra.

Para desplazarse, se impulsan con movimientos (contracciones) rítmicas de su cuerpo, tomando agua y expulsándola a modo de “propulsor”.

Existen diferentes tipos de medusas, y aunque en nuestras costas no se encuentran las más peligrosas, las que hay nos pueden “dar” las vacaciones. Existen especies que pueden incluso provocar la muerte (en los casos más extremos), como la carabela portuguersa (Physalia physalis), aunque en el mediterráneo las más abundantes son la Pelagia noctiluca, y la Chrysaora Hyoscella, las dos muy urticantes pero sin acercarse a la carabela portuguesa.

¿Cómo pican?

Es muy importante saber que sus células urticantes se activan cuando se ponen en contacto con superficies calientes (piel) y también con el agua dulce (porque su hábitat es el agua salada), porque conociendo su modo de actuación podremos actuar de mejor manera frente a una picadura, como veremos más abajo.

¿Qué síntomas provocan las picaduras de las medusas?

Éste contacto con la piel activa unos mecanismos por los que las células urticantes nos inyectan rápidamente la toxina dentro de la epidermis, provocando un picor intenso, eritema (enrojecimiento), escozor, edema…incluso dolor, mucho dolor.

La gravedad de las picaduras dependerá del estado de salud inicial del paciente, de su edad, de la zona afectada, antecedentes de alergias…

¿Qué hacer frente a una picadura?

Debemos tener clara la forma de actuar delante de una picadura de medusa, porque esto puede disminuir tanto la duración de los síntomas, como su gravedad.

Aquí resumimos todas las acciones que se deben hacer:

     -Acudir al puesto de socorro más cercano.

     -Lavar la zona afectada con agua salada.

     -Retirar los tentáculos con una pinza, nunca con los dedos.

     -Mantener la zona de la picadura en reposo.

     -Se puede tomar algún analgésico en caso de dolor muy fuerte.

     -Se puede utilizar una crema con corticoides para disminuir escozor, eritema e inflamación.

     -Aplicar hielo (NUNCA directamente, con una bolsa o tela) durante 5-15 minutos.

     -Después de todo esto, en los días posteriores, debemos aplicar protección solar en la zona afectada para no dejar ningún tipo de marca por el sol.

     -En ocasiones se queda una herida abierta por lo que es conveniente desinfectarla con un antiséptico.

¿Qué no hacer frente una picadura?

Se deben evitar ciertas actuaciones y mitos que existen frente a las picaduras de las medusas, porque podrían empeorar la evolución de éstas.

     -No rascar ni frotar la zona afectada con la ropa, ni con toallas, etc.

     -NUNCA lavar la herida con agua dulce (más arriba hemos explicado el porqué)

     -No lavar con jabón.

     -No usar alcohol, vinagre (puede ser efectivo en algunas especies, pero no para las que nos rodean)  ni orina.

Nuestros consejos

     -En caso de presencia de medusas en la playa no bañarse, ni en la orilla, porque pueden existir fragmentos de tentáculos con poder urticante.

     -Es altamente recomendable el uso de fotoprotectores solares con capacidad de aislar y repeler del cuerpo los tentáculos de las medusas además de protegernos de los rayos del sol.

      -Existen aplicaciones que nos pueden ser de utilidad a la hora de saber si hay alguna plaga de medusas, como oboradar.  

Oboradar